Con ellos iban el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles, de azul, que se han metido en un coche para cubrir el trayecto entre ambas residencias reales. A las puertas del hotel Goring, se ha podido ver también a los Middleton, minutos antes de que partieran hacia esta cita íntima, a la que no asistirá la realeza extranjera que ya tuvo su propia reunión el día previo al enlace. Ellos también se han vestido para la ocasión: Carole, la madre, de negro con volantes escalonados y plisados, con escote en pico y Michael, el padre, con el adecuado esmoquin.
Pippa Middleton, fue una de las más observadas y admiradas del día después de la novia ella escogió un vestido largo verde esmeralda con un pronunciado y favorecedor escote en uve, con apliques en tonos plata, que combinó con complementos a tono. El tiempo ha respetado al máximo este día tan especial así que las estolas o chales no parecían necesarios, por lo que no escondieron las elegantes elecciones de vestuario.
Los miembros de la familia real inglesa como del círculo íntimo de los novios apenas se han dejado ver antes de esta cita tan especial y con tanto valor sentimental para la pareja, ya que han entrado en coches privados en el patio del palacio. Puesto que se trata de una velada de caracter privado, sólo nos queda desearles a los novios que disfruten de este fin de fiesta tan emotivo.



